Este blóg, es un espejo que replica las noticias alternativas, contra-información, documentales, conferencias, conspiraciones y misterios, historia oculta, que circulan por la RED, que no sueles encontrar en los MASS MEDIA.

sábado, 16 de julio de 2011

ECONOMÍA: La falta de validez de los stress tests

.
¿Los dados están trucados?


La prensa española, consternada, ha recogido la (aparentemente) pésima noticia de que, de las ocho entidades financieras europeas que han fallado los stress tests, cinco han sido españolas.

"Pero si miramos de cerca estas pruebas de estrés, veremos que de estrés tienen bien poco".

Por poner un simple ejemplo, se supone que en este escenario adverso a finales de 2012 el Banco de Santander, que se supone que es el más sólido de España, aumentaría su Core Tier 1 (una medida de solvencia muy utilizada) desde el 7.1% en diciembre de 2010 hasta el 8.4% en diciembre de 2012. Una maravilla, aparentemente.

Pero si miramos más de cerca los supuestos aplicados nos encontramos con que suponen, en este escenario “adverso”, un deterioro en su cartera de deuda soberana de 210 millones de euros. Esta cartera de deuda, considerando sólo la que es a vencimiento (de la que hay que provisionar los deterioros) ascendía a 25.285 millones en deuda española. Pues bien, tan solo el lunes 11 de julio el valor del bono español a 10 años cayó un 3.3%, lo que significa que ese día la cartera de deuda del Santander sufrió un deterioro de 839 millones de euros. Cuatro veces más que lo previsto para finales de 2012 en un solo día.

Ni que decir tiene que el resto de supuestos son igual de benignos, con subidas de morosidad en sus préstamos realmente modestas que, si la situación se complica, se sobrepasarán ampliamente. No es un disparate pensar que la morosidad podría duplicarse si la crisis de deuda sigue avanzando y nos vemos obligados a aplicar duras medidas deflacionarias. Lo que implicaría un deterioro de más de 35.000 millones, más del triple del previsto en el test.

La mentira sigue imperando en lo referente a la situación financiera de nuestras entidades, pero eso no evitará que los problemas finalmente les alcancen. Esta vez no.