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lunes, 26 de diciembre de 2011

No Majestad: "La justicia no es igual para todos"...

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Así reza el núcleo del discurso de Juan Carlos Rey: "La justicia es igual para todos". Claro yo, discúlpenme, tengo mis grandes dudas de que ello sea cierto. Si así lo fuera, estaría ya imputado Urdangarín y, por supuesto, también estaría siendo investigada la Infanta Cristina. Veremos en que acaba el procedimiento judicial.


En todo caso, comprendo la preocupación del actual jefe del Estado ya que lo que si ha ocurrido y está ocurriendo con el caso Urdangarín es que se ha abierto la veda en relación con las actuaciones de la Casa Real en su conjunto.

De un silencio casi obsceno por parte de la prensa al tratar los temas de la familia real, ahora comenzamos a conocer algunos aspectos de la misma, muchos de ellos conocidos "soto voce".

Y en este sentido, paréceme importante difundir la carta secreta que Juan Carlos dirige al Sha de Persia el 22 de junio de 1977 y que fue enviada desde La Zarzuela.

Carta incluida en algunos libros de historia, poco difundida y estos días publicada en varios medios. Carta, por cierto, que perdió su carácter de comunicación secreta cuando se incluyó en 1991 en la edición del diario de Asadollah Alam, ministro del Interior y Primer Ministro del Sha Reza Pahlevi.

Un documento sin desperdicio:

Mi querido hermano:

Para empezar quisiera decirte cuán inmensamente agradecido estoy por que hayas enviado a tu sobrino, el príncipe Shahram, a verme, facilitándome así una respuesta rápida a mi petición en un momento difícil para mi país.

Me gustaría a continuación informarte de la situación política en España y del desarrollo de la campaña de los partidos políticos, antes, durante y después de las elecciones.

Cuarenta años de un régimen totalmente personal han hecho muchas cosas que son buenas para el país pero al mismo tiempo dejaron a España con muy deficientes estructuras políticas, tanto como para suponer un enorme riesgo para el fortalecimiento de la monarquía. 

Después de los seis primeros meses de gobierno de Arias, que yo estuve igualmente obligado a heredar, en julio de 1976 designé a un hombre más joven, con menos compromisos, a quien yo conocía bien y que gozaba de mi plena confianza: Adolfo Suárez.

Desde aquel momento prometí solemnemente seguir el camino de la democracia, esforzándome siempre en ir un paso por delante de los acontecimientos a fin de prevenir una situación como la de Portugal que podría resultar aún más nefasta en este país mío.

La legalización de diversos partidos políticos les permitió participar libremente en la campaña electoral, elaborar su estrategia y emplear todos los medios de comunicación para su propaganda y la presentación de la imagen de sus líderes, al tiempo que se aseguraron un sólido soporte financiero. La derecha, asistida por la banca de España; el socialismo,por Willy Brandt, Venezuela y otros países socialistas europeos; los comunistas, por sus medios habituales.

Entretanto, el presidente Suárez, a quien yo confié firmemente la responsabilidad del gobierno, pudo participar en la campaña electoral sólo en los últimos ocho días, privado de las ventajas y oportunidades que expliqué ya anteriormente y de las que se pudieron beneficiar los otros partidos políticos.

A pesar de todo, solo, y con una organización apenas formada, financiado por préstamos a corto plazo de ciertos particulares, logró asegurar una victoria total y decisiva.

Al mismo tiempo, sin embargo, el partido socialista obtuvo un porcentaje de votos más alto de lo esperado, lo que supone una seria amenaza para la seguridad del país y para la estabilidad de la monarquía, ya que fuentes fidedignas me han informado que su partido es marxista. Cierta parte del electorado no es consciente de ello y los votan en la creencia de que con el socialismo España recibirá ayuda de algunos grandes países europeos, como Alemania, o en su defecto de países como Venezuela, para la reactivación de la economía española. 

Por esa razón es imperativo que Adolfo Suárez reestructure y consolide la coalición política centrista, creando un partido político que sirva de soporte a la monarquía y a la estabilidad de España.

Para lograrlo, el presidente Suárez claramente necesita más que nunca cualquier ayuda posible, ya sea de sus compañeros o de países amigos que buscan preservar la civilización occidental y las monarquías establecidas.

Por esta razón, mi querido hermano, me tomo la libertad de pedir tu apoyo en nombre del partido político del presidente Suárez, ahora en difícil coyuntura; las elecciones municipales se celebrarán dentro de seis meses y será ahí más que nada donde pondremos nuestro futuro en la balanza.

Por eso me tomo la libertad, con todos mis respetos, de someter a tu generosa consideración la posibilidad de conceder diez millones de dólares como tu contribución personal al fortalecimiento de la monarquía española.

En caso de que mi petición merezca tu aprobación, me tomo la libertad de recomendar la visita a Teherán de mi amigo personal Alexis Mardas, que tomará nota de tus instrucciones.

Con todo mi respeto y amistad.
Tu hermano,

JUAN CARLOS 

Nota de Leónidas:


















Si quieren conocer mas... Recomiendo encarecidamente, para los que sean capaces de conseguir el libro: "Juan Carlos I, el último Borbón" del Coronel Amadeo Martínez Inglés, intenten comprarlo y leerlo. Cosa sumamente dificil pues yo lo he intentado y no a sido posible en ninguna librería de renombre.

De todas formas si buscan en Google, podrán encontrar alguna copia en formato PDF.

jueves, 24 de febrero de 2011

23-F Atado y bien atado - Reposición






















Portada del ultimo libro de Diego Camacho.



Conferencia en la facultad de sociología de Madrid sobre el intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981 en España. Exponen el coronel y ex miembro de los servicios secretos Diego Camacho y el historiador Jesús Palacios.

martes, 22 de febrero de 2011

23-F, el Rey y su secreto - Jesús Palacios



El escritor y periodista Jesús Palacios ofrece una renovada visión del golpe de Estado en la que aparecen el Rey, los partidos políticos (especialmente el PSOE) como principales ejecutores de aquel hecho que, sin embargo, fracasó en su punto clave que era formalizar un gobierno de concentración para la corrección del sistema con Armada como presidente y Felipe González en la vicepresidencia.

lunes, 3 de enero de 2011

"La ultima traición. Claves del 23-F" - Proximo extreno documental enero 2011



El próximo 23 de febrero se cumplirán 30 años del golpe de estado protagonizado por Antonio Tejero, ex teniente coronel de la Guardia Civil y cuya organización y responsabilidad se atribuye a instancias más altas o si se quiere, a la más alta, representada por el privilegiado Juan Carlos I. Gustavo Socorro presenta un nuevo documental sobre estos hechos.

"La ultima traición. Claves del 23-F", es el último trabajo de investigación del abogado y escritor grancanario Gustavo Socorro. Tras sus aplaudidos y rigurosos análisis sobre las figuras de Juan García El Corredera y de Ángel Cabrera Batista El Rubio, Socorro ha investigado durante más de un año en la trastienda del golpe del 23-F y ha logrado arrancar sorprendentes conclusiones a los protagonistas directos de la asonada, en especial al general Armada. El vídeo, adelanto de un documental cuya emisión ya se está negociando con las principales cadenas de televisión nacionales, muestra elocuentes y rotundos testimonios sobre el papel del Rey en la trama golpista.

Fuente de la noticia: Unidad Cívica por la Republica


Fuente del video: Atlassley

viernes, 24 de diciembre de 2010

ESPAÑA: Coronel Diego Camacho - 23F, golpe en busca de autor - REPOSICION


Coronel Diego Camacho -23F, golpe en busca de autor - CyE IV from La Caja de Pandora on Vimeo.

Coronel Diego Camacho

Nacido en Madrid en 1944, coronel de Infantería, Diplomado en Operaciones Especiales, licenciado en Ciencias Políticas por la UCM y master en Relaciones Internacionales. Además de en España ha desarrollado su actividad profesional en Guinea Ecuatorial, Costa Rica, Marruecos y Francia.

"23-F, golpe de Estado en busca de autor"

-El intento de Golpe de Estado del 23-F en España analizado desde el punto de vista estratégico-Militar y su incidencia en el desarrollo político de la transición española.

¿Cuales fueron los verdaderos motivos que llevaron al fracaso del golpe ? ¿ Cual fué La implicación del Rey Don Juan Carlos I ?, ¿ estaba enterado desde el principio? ¿ Qué planes tenían los que lo idearon ? ¿ Fué un intento de ataque de Falsa Bandera ? ¿ Cual era realmente la función de Tejero ? Todos estos enigmas y más se intentarán resolver o aclarar con la exposición sin precedentes del Coronel Diego Camacho.

jueves, 21 de octubre de 2010

ESPAÑA: El golpe de estado del 23-F - Por el coronel "Diego Camacho"


Coronel Diego Camacho -23F, golpe en busca de autor - CyE IV from La Caja de Pandora on Vimeo.

Coronel Diego Camacho

Nacido en Madrid en 1944, coronel de Infantería, Diplomado en Operaciones Especiales, licenciado en Ciencias Políticas por la UCM y master en Relaciones Internacionales. Además de en España ha desarrollado su actividad profesional en Guinea Ecuatorial, Costa Rica, Marruecos y Francia.

23-F, golpe de Estado en busca de autor

El intento de Golpe de Estado del 23-F en España analizado desde el punto de vista estratégico-Militar y su incidencia en el desarrollo político de la transición española. 

¿Cuales fueron los verdaderos motivos que llevaron al fracaso del golpe? 

¿Cual fué La implicación del Rey Don Juan Carlos I?

¿Estaba enterado desde el principio? 

¿Qué planes tenían los que lo idearon? 

¿Fué un intento de ataque de Falsa Bandera? 

¿Cual era realmente la función de Tejero? 

Todos estos enigmas y más se intentarán resolver o aclarar con la exposición sin precedentes del Coronel Diego Camacho. 

Fuente: El Proyecto Matriz

jueves, 20 de mayo de 2010

ESPAÑA: Entrevista con el coronel Diego Camacho sobre el golpe de estado del 23-F y el conocimiento por parte de el Rey Juan Carlos de que se iba a producir


Entrevista con el coronel Diego Camacho sobre el golpe de estado del 23-F from Rafael Palacios on Vimeo.

El ex miembro de los servicios secretos españoles explica la implicación en la trama de Juan Carlos I y los propios servicios secretos españoles.

Fuente: Rafael Palacios

jueves, 11 de marzo de 2010

Conferencia en la facultad de sociología de Madrid sobre el 23-F.


Conferencia en la facultad de sociología de Madrid sobre el 23-F from Rafael Palacios on Vimeo.

Hablan el coronel y miembro de los servicios secretos Diego Camacho durante esa fecha, y el historiador, Jesús Palacios.

Entrevista con el coronel Diego Camacho sobre el golpe de estado del 23-F.


Entrevista con el coronel Diego Camacho sobre el golpe de estado del 23-F from Rafael Palacios on Vimeo.

Entrevista de Rafael Palacios, a el coronel Diego Camacho sobre el golpe de estado del 23-F.

Fuente: Rafapal

lunes, 22 de febrero de 2010

El Rey de España Juan Carlos I coordinó el golpe de estado del 23-F de 1981, dice el coronel Amadeo Martínez .

Don Amadeo Martínez Inglés, ex-coronel del Ejército, hizo un informe sobre los hechos acaecidos en España el 23 de febrero de 1981 presentando que el rey Juan Carlos I fue el máximo responsable.
 AL Excmo Sr. Presidente del Congreso de los diputados de las Cortes Españolas  
Don Amadeo Martínez Inglés, coronel del Ejército, escritor e historiador militar, se dirige a VE y a la Cámara que preside con arreglo a lo que dispone el artículo 77.1 de la Constitución española manifestándole lo siguiente:

Con fecha 23 de septiembre de 2005, y con arreglo a cuanto dispone el artículo 77.1 de la Constitución española, remití al presidente de esa Cámara un exhaustivo Informe (40 páginas) sobre los hechos acaecidos en España en la tarde/noche del 23 de febrero de 1981 (popularmente conocidos como la “intentona involucionista del 23-F”) en el que, después de una larga investigación de más de veinte años, presentaba toda una serie de indicios racionales que apuntaban a que el rey Juan Carlos I fue el máximo responsable de su planificación, coordinación, preparación y ejecución. En consecuencia le solicitaba la creación de una Comisión de Investigación, conforme a lo que establece el artículo 76.1 de la Carta Magna, que estudiara, investigara y analizara tan deleznable episodio de la reciente historia de España y depurara las responsabilidades (políticas e históricas, preferentemente) en las que pudo incurrir el monarca español.

En enero de 2006, cuatro meses después del envío del Informe al presidente del Congreso de los Diputados y dada la nula respuesta de éste al mismo, decidí enviar el prolijo documento al presidente del Senado, al del Gobierno de la nación y a los de las más altas instituciones del Estado: Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional, Consejo de Estado…etc, etc.

Al no obtener ninguna respuesta de esas preeminentes instituciones del Estado (a excepción del Senado que acusó recibo a través de la Comisión de peticiones de esa Cámara), un año después, con fecha 23 de febrero de 2007, presenté personalmente en la sede del Congreso de los Diputados el mismo Informe solicitando de nuevo la creación de una Comisión que investigara el supuesto golpe de Estado del 23-F; visto, además, lo ocurrido en esa Cámara el día 23 de febrero del año anterior, fecha en que se cumplía el vigésimo quinto aniversario de tan desgraciado evento, al rechazar de plano algunos grupos parlamentarios la nota institucional que pretendía difundir su presidente y que, como venía siendo costumbre en los últimos años, señalaba al rey Juan Carlos como supremo y único “salvador de la democracia y las libertades del pueblo español” puestas en peligro por el golpista Tejero.

Como consecuencia de todo lo anterior y consciente de que ni el Congreso de los Diputados, con su señor presidente al frente, ni el resto de autoridades a las que había dirigido el documento se iban a molestar en acusar recibo del mismo decidí, en febrero de 2008, publicar todas mis investigaciones sobre el rey Juan Carlos en forma de libro (“Juan Carlos I, el último Borbón”), un extenso trabajo sobre la vida del monarca español en el que analizo, después de muchos años de estudio y dedicación, no sólo el ya comentado asunto del 23-F sino algunas de las numerosas y graves irregularidades políticas, militares, familiares, económicas… que ha protagonizado a lo largo de sus tres décadas largas de reinado. Muchas de estas irregularidades son, obviamente, presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia.

El 4 de abril de 2008, tras las elecciones de 9 de marzo y constituidas las nuevas Cortes Generales salidas de la voluntad popular, me dirigí por primera vez a VE como presidente del Congreso de los Diputados para, en virtud de lo que contempla el ya citado artículo 77.1 de la Carta Magna española, exigir la creación de la ya repetidas veces solicitada Comisión parlamentaria que procediera de inmediato a estudiar e investigar las muy claras responsabilidades del monarca español en los hechos que le denunciaba, y que son los siguientes:

1º.- La llamada durante años “intentona involucionista del 23-F” y que en realidad no fue tal sino una chapucera maniobra borbónica de altos vuelos, al margen de la Constitución y de las leyes, para cambiar el Gobierno legítimo de la nación en provecho de la Corona.

2º.- La creación y organización de los autoproclamados Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), compuestos por determinados estamentos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y del Ejército (de los que el monarca español tuvo conocimiento antes de que empezaran a actuar a través de documentos reservados del CESID) y que cometieron, con métodos expeditivos criminales, por lo menos veintiocho asesinatos de Estado y un secuestro.

3º.- El sorprendente y rápido enriquecimiento de su familia (en treinta años ha pasado de la indigencia más absoluta a disponer de una de las mayores fortunas de Europa, según informaciones de toda solvencia que no han sido desmentidas por La Zarzuela).

4º.- La aceptación continuada de regalos y donaciones por parte de particulares (yates, coches…) que lógicamente harían los interesados persiguiendo algo a cambio.

5º.- Los pagos con fondos reservados de Presidencia del Gobierno y de los ministerios de Defensa e Interior para enfrentar el chantaje de determinada vedette del espectáculo español, que disponía de comprometedores vídeos sexuales con el rey Juan Carlos.

6º.- La desgraciada muerte del infante D. Alfonso de Borbón en “Villa Giralda” (residencia de los condes de Barcelona en Estoril) el 29 de marzo de 1956 y que al hilo de los análisis profesionales incluidos en el trabajo de referencia dejan bastante claro que el supuesto accidente pudo ser en realidad un fratricidio premeditado.

El 8 de octubre de 2008, me dirigí por segunda vez a VE adjuntándole un informe sobre la anómala actuación del monarca español (entonces príncipe de España y a cargo interinamente de la jefatura del Estado español) en relación con la entrega a Marruecos, en noviembre de 1975, de la antigua provincia española del Sahara Occidental. Del que se desprende que, con arreglo a testimonios e investigaciones históricas de toda solvencia, Juan Carlos de Borbón pudo cometer presuntos delitos de alta traición, cobardía ante el enemigo y genocidio del pueblo saharaui, en grado de colaboración necesaria.

Con fecha 2 de marzo de 2009, y con casi un año de retraso, recibí por fin el correspondiente acuse de recibo al primero de mis escritos dirigido a su autoridad, firmado por la jefa del Departamento de Registro y Distribución de Documentos del Congreso de los Diputados, en el que me comunicaba que el citado documento había tenido entrada en esa Cámara y que había sido trasladado a la Comisión de Peticiones de la misma para “su oportuno estudio y tramitación”.

En diciembre de 2009, diez meses después de que me llegara la notificación señalada en el apartado anterior, vista la escasa premura con la que se había desempeñado la siempre laboriosa Cámara Baja de las Cortes Españolas en el tema del acuse de recibo a mi escrito de denuncia del rey y ante las puertas de lo que VE ha denominado públicamente como “período hábil entre sesiones” y para el resto de los mortales no dejan de ser unas descomunales vacaciones de Navidad y año Nuevo (48 días), con el peligro añadido de que pasaran decenios antes de que volviera a saber algo de ese “oportuno estudio y tramitación” por parte de la Comisión de Peticiones del Congreso…decidí dar un paso más en la, sin duda, ardua tarea profesional que yo mismo me he impuesto dando a conocer al pueblo español, a través de un nuevo libro (“La Conspiración de mayo”), las últimas y sorprendentes revelaciones sobre el 23-F que obraban en mi poder tras muchos años de investigaciones en lo más reservado del estamento militar. Y que aclaran de una forma definitiva, radical, irrefutable… las tramas, los contubernios y los espurios pactos que jalonaron la larga planificación, preparación y ejecución de tan desgraciado evento de nuestra historia reciente. Revelaciones inéditas que, ingenuamente, venía reservando como oro en paño para ponerlas a disposición de sus señorías cuando de verdad quisieran depurar las altas responsabilidades que a día de hoy, y en relación con ese falso golpe militar, apuntan indefectiblemente hacia la borbónica figura del todavía “rey de todos los españoles”.

Algo debía hacer, sin duda, a título personal, ante la pasividad culpable de la Cámara que VE preside que, resulta meridianamente claro, ha elegido el inconveniente camino del silencio administrativo, el mirar para otro lado y el marear la perdiz ante las gravísimas y reiterativas denuncias presentadas por un ciudadano español contra el actual jefe del Estado; efectuadas, eso sí, tras muchos años de investigación y apoyadas, además, en irrefutables indicios racionales de culpabilidad del mismo en presuntos delitos de golpismo, terrorismo de Estado, malversación de fondos públicos, corrupción… etc, etc. Y ese algo debía ser el sacar a la luz pública, el desvelar por primera vez a los medios de comunicación y a la sociedad española en general uno de los misterios mejor guardados de la transición española, un absoluto secreto militar dormido durante décadas en las entrañas del “gran mudo” castrense español, presentando como nació, se preparó, estudió y organizó el golpe duro “a la turca”, la gran apuesta golpista denominada “Operación Móstoles” dentro de un movimiento militar (un nuevo “Alzamiento Nacional”) de corte franquista que, preparado para ponerse en marcha en la madrugada del 2 de mayo de 1981, hubiera podido conducir al país a una nueva guerra civil. Y para desmontar el cual, saltándose a la torera la Constitución y las leyes, el rey de España no dudó en dar el placet a sus generales cortesanos (Armada y Milans) para que planificaran y ejecutaran, en estrecho contacto con los principales partidos políticos del arco parlamentario español, la chapucera maniobra político-militar-institucional que inmediatamente sería conocida en España y en todo el mundo como el “golpe involucionista del 23-F”.

Señor presidente del Congreso de los Diputados: En poder ya del pueblo soberano mis últimas investigaciones sobre el 23-F y con ellas el secreto mejor guardado del Ejército español en relación con la trama que lo hizo posible y, por lo tanto, a disposición de las Cortes españolas que pueden conocer de primera mano como se fraguó uno de los hechos más controvertidos de la reciente historia de este país, y con mi ofrecimiento más leal para que tanto el Congreso de los Diputados como el Senado puedan recibir toda la información complementaria que precisen sobre tan importante asunto, me permito solicitar de VE lo siguiente:

Que con arreglo a lo que contempla el artículo 76.1 de la Constitución española, y puesto que ni puede ni debe ser asumido por el pueblo español y sus instituciones el lamentable hecho de que la jefatura del Estado esté ocupada por un presunto delincuente culpable de delitos de golpismo y terrorismo de Estado, se constituya con urgencia en la Cámara que VE preside una Comisión de Investigación que depure las responsabilidades del actual rey de España, Juan Carlos I; tanto en los hechos acaecidos en este país en la tarde/noche del 23 de febrero de 1981 (denominados indebidamente desde entonces por los poderes públicos como “intentona involucionista a cargo de militares y guardias civiles nostálgicos del anterior régimen”) como en los ocurridos entre los años 1983-1986 relacionados con la guerra sucia contra ETA (28 asesinatos y 1 secuestro) a cargo de mercenarios y miembros de los CFSE y del Ejército. Así como en aquellas otras actividades presuntamente delictivas en las que haya podido intervenir o conocer el actual monarca español y que se presentan, estudian y valoran en los periódicos informes que este historiador se ha permitido enviar a las Cortes españolas.

Y como incuestionable corolario, ante la gravedad de los delitos presuntamente cometidos por Juan Carlos de Borbón tanto en el desempeño de sus atribuciones constitucionales como en aquellas otras que manifiestamente no lo eran o atentaban contra ella, se proceda por el Congreso de los Diputados (máxima representación del poder soberano del pueblo español y única institución nacional que pude hacerlo constitucionalmente) a iniciar los trámites oportunos y urgentes para que las Cortes españolas, de acuerdo a lo que recoge el artículo 59.2 de la Carta Magna, puedan “reconocer la inhabilitación” del actual rey de España, Juan Carlos I, para seguir ostentando la jefatura del Estado español a título de rey.

Sin perjuicio de las responsabilidades de todo tipo (incluidas las penales) que en un Estado verdaderamente democrático y de derecho, en el que todos los ciudadanos son iguales ante la ley, podrían serle atribuidas en el futuro al ciudadano Borbón y que, vuelvo a repetirle una vez más, señor presidente del Congreso, tienen que ver con gravísimos, y de momento presuntos, delitos de golpismo, terrorismo de Estado, malversación de fondos públicos, fratricidio premeditado, corrupción… etc, etc.

Y por último, señor presidente del Congreso de los Diputados, si la Cámara que VE preside piensa seguir despreciando y obviando mis denuncias como ha venido haciendo estos últimos cinco años o hibernándolas a perpetuidad (para estudio y tramitación) en la Comisión de Peticiones de la misma, como ha hecho en los últimos diez meses y parece ser quiere seguir haciendo en el futuro, le ruego me comunique oficialmente ante que autoridad de este país, y en que forma, debo formularlas a partir de ahora. Porque, desde luego, el historiador militar que suscribe no va a renunciar en absoluto a que el pueblo español sepa, clara y contundentemente, que clase de “salvador de la democracia” ocupa la jefatura del Estado y, además, está convencido de que, aunque la sacrosanta Constitución del 78 especifica con rotundidad manifiesta que este hombre (o dios), el rey, es inviolable e irresponsable ante la justicia de los hombres (esperemos que ante la divina, no), algún mecanismo debe existir en un Estado democrático y de derecho como se supone es el español de hoy, para poder sentarlo en el banquillo si se demuestra que ha cometido delitos execrables.

Mecanismos democráticos, como los puestos en marcha recientemente en un país en vías de desarrollo y, en teoría, menos respetuoso que España con los parámetros propios de un Estado de derecho como es Perú, en el que se acaba de condenar nada menos que a veinticinco años de prisión al ex presidente Alberto Fujimori, por unos delitos prácticamente iguales a los presuntamente cometidos por el rey Juan Carlos I en la década de los ochenta del siglo pasado: golpismo y terrorismo de Estado.

Porque, de no ser así, señor presidente del Congreso de los Diputados, si el actual jefe del Estado español (a título de rey por deseo testicular del dictador Franco; asquerosa eyaculación política que, sin embargo, aceptó sin rechistar la aborregada y cobarde ciudadanía de la época con sus dirigentes políticos a la cabeza) está por encima de las leyes y de la justicia de los hombres, dígame en que se diferencia VE de, por ejemplo, el antiguo presidente de las Cortes franquistas y del Consejo del reino, el falangista Rodríguez de Valcárcel. Ante quien, por cierto, el 22 de noviembre de 1975 juró fidelidad a los principios fundamentales del Estado fascista salido de julio de 1936, el actual rey de España, Juan Carlos I, el último Borbón. 
            Firmo el presente escrito en Alcalá de Henares a 16 de febrero de 2010 

Fuente: Kaos en la Red